La serie Game of Thrones, mundialmente famosa y con récord de fans, está llegando a su final. En su octava temporada estamos presenciando un desarrollo intenso de todas las tramas acumuladas y seguramente sabremos quién se queda finalmente con el poder. Tan intenso es el desenlace que incluso circula un “Necro prode” para apostar quiénes perderán la vida antes del final.

Pero hay un aspecto de la serie que, para quienes trabajamos con personas y especialmente en organizaciones o sistemas, no se nos puede pasar por alto, y es la gran capacidad del personaje principal, Jon Snow, de liderar grupos humanos. Con un alto sentido de compromiso y coherencia entre pensamiento-emoción-acción, Jon se carga en sus espaldas las misiones más desafiantes y no duda en mirarlas a los ojos con decisión.
Aunque antes de avanzar y comenzar a mencionar sus cualidades, deberíamos aclarar algo.

¿Qué es liderazgo conciente? ¿Es acaso otro tipo de liderazgo?

La primera respuesta es un rotundo sí. Sabemos que hay muchos tipos de liderazgo, adhiriendo a la idea de que liderar es conducir un proceso (to lead en inglés), entonces cuando hablamos de liderazgo conciente queremos indicar que quien conduce en este caso es una persona que posee un nivel de conciencia alto que le permite cierta comprensión de la interacción entre las partes de un sistema y la presencia de una visión muy clara que guía sus acciones y las de sus colaboradores.

Aquí conciencia no es sólo lo que en inglés se conoce como awareness, que hace referencia a notar algo, como por ejemplo si se cae un objeto y lo escucho o circula un auto en la calle rápidamente frente a mí. Yo me doy cuenta de esa situación. En realidad nos referimos a otra conciencia, consciousness en inglés, que hace referencia a un grado de comprensión de la realidad y de la interacción de los fenómenos y sus efectos. Por ejemplo, yo tengo conciencia de que sobreproteger a mi hijo le genera dificultad para relacionarse con sus pares y eventualmente limita el desarrollo de su independencia.

En muchos casos escuchamos que un líder conciente es quien sabe hacer las cosas bien en una organización, pero es mucho más que eso. También se habla de organizaciones conscientes porque simplemente realizan acciones saludables como brindar clases de yoga y meditación, talleres de alimentación saludable o se suman a campañas de donación o “responsabilidad empresarial”. Eso no es consciente necesariamente, puede ser un manojo de acciones con buena intención. Así que cuidado, Jon Snow no es sólo un tipo con buenas intenciones.

Cualidades del líder conciente

Quienes ejercen el liderazgo con plena atención suelen tener algunas de las siguientes cualidades:

  • Una ética impecable que les permite ser respetados profundamente por todos, independientemente del status o el origen cultural de los interlocutores. En el episodio final de la temporada Jon dice “no voy a hacer una promesa que no pueda cumplir. Las palabras tienen que significar algo sino no hay más respuestas y sólo mejores mentiras”.
  • Autoconocimiento, pero un autoconocimiento dinámico, que se construye, que evoluciona y me va arrojando datos de mi capacidad de acción que quizás ni siquiera conocía. Así, el héroe de Game of Thrones descubrió su liderazgo cuando se encontraba en la Guardia de la Noche y fue votado por la mayoría de los soldados que lo eligieron comandante, asumiendo esa responsabilidad sin buscarlo, y también aprendió, sin saber que podía hacerlo, a conducir un dragón sin entrenamiento previo alguno.
  • Autocontrol, como capacidad de gobernar impulsos, reacciones y emociones negativas y ser concientes. Jon está familiarizado con el dolor, el rechazo, la preocupación y otras emociones que pueden causar malestar porque aprendió a lidiar con ellas desde pequeño, y utiliza, ya adulto, el diálogo continuo con diferentes personas de confianza para procesar sus emociones y flexibilizar su mirada.
  • Visión clara pero flexible de lo que la organización necesita. Así, Jon tiene una visión de recuperar el trono pero no pierde de vista la necesidad de enfrentar a los caminantes blancos antes de avanzar en su cruzada.
  • Profunda humildad, sabiendo que son sólo una herramienta (importante, por supuesto) de la amplia maquinaria que es una organización, conociendo dónde apalancar ese sistema pero nunca pretendiendo sobresalir por sobre la funcionalidad del mismo. La causa sobre la persona. Por ello Jon Snow resigna poder político ante Daenerys por la importancia de consolidar un ejército que defienda a los humanos de los caminantes blancos.
  • Valor y coraje para liderar procesos de cambio, en principio propios (sus propias transformaciones, sus dudas y aprendizajes) y luego de los demás. En este sentido, para Jon participar activamente en las luchas y exponerse como cualquier soldado de su ejército al peligro es un poderosísimo inspirador para sus soldados.
  • Flexibilidad y apertura para escuchar, sabiamente, a quienes los nutren de información significativa y de sincero afecto. Jon no pierde tiempo en vínculos no sanos, no lo guía la ambición ni el interés personal, sabe que tiene una misión que va tomando forma con el tiempo, pero también escucha a quienes disienten o lo contradicen, siempre y cuando los guíe una intención noble.
  • Actitud de ayuda para que las personas de su organización encuentren el rol más adecuado, sin disminuir ni despreciar a nadie porque saben que cada persona tiene sus propias habilidades. Así Samwell Tarly fue rescatado por Jon de la ridiculez a la que lo exponían otras personas y llegó inclusive, a pesar de ser un intelectual, a matar un caminante blanco.
  • Comprende que lo más importante en un sistema es la colaboración, cómo nos nutrimos de las capacidades de cada uno y en este sentido comunica con plena atención (saber cómo comunicar y qué palabras utilizar), además de ser claro y no hacer asunciones. Cada emprendimiento de Jon es sincero, claro, comprendido por todos y con una intención positiva para todo el grupo, por lo cual todos tiran para el mismo lado con esfuerzo mancomunado.

Sin duda alguna poseer estas cualidades y especialmente poder cultivarlas en el ámbito personal y profesional es clave para el bien de cualquier organización. Así que vean la serie, disfruten sus aventuras, pero no pierdan de vista lo que hace Jon Snow como líder conciente.

*Martín Reynoso es psicólogo, coordinador de Mindfulness en INECO y autor de Mindfulness, la meditación científica.

Fuente: clarin.com

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