Todos los días me sorprendo con un tipo de turismo nuevo que surge como de la nada para convertirse en una auténtica tendencia. Hablamos a diario con distintos hoteleros que nos cuentan, muchas veces, sus propias experiencias, las peticiones de sus huéspedes o incluso las historias que se escuchan en el día a día de la ciudad, pueblo o región en la que están presentes. Y gracias a estas charlas, nos damos cuenta de cómo está cambiando, a pasos agigantados, el turismo y la forma de viajar de las nuevas generaciones.

El mundo del ‘resort todo incluido’ para dos semanas, aunque aún vigente, ya no es tan popular como antes. Lo que vemos es que ahora los viajeros buscan experiencias nuevas y viajan por otros motivos que no son únicamente sol y playa. Estoy convencido de que hay muchísimas clases de turismo y las que más veo que crecen y acaparan cada vez más el mercado son las siguientes:

Huéspedes a través de la música
Hace unos días me sorprendí viendo un gráfico de STR, el portal experto en análisis de datos turísticos, que explicaba cómo algunas ciudades europeas se vuelven extraordinariamente populares por conciertos, festivales musicales, exposiciones de arte, etc.
Un ejemplo ha sido el aumento considerable del precio de las habitaciones en Madrid, Lisboa y Barcelona por la gira musical del cantante Ed Sheeran. En Madrid se ha visto un crecimiento de más del 60% del precio por habitación por noche durante los días alrededor del concierto. En Lisboa se ha dado la media más alta con un precio medio de 176,85 euros la noche por habitación.

Comer, beber y dormir
Aunque la parte musical es solo una de las nuevas tendencias, veo cómo cada vez más los viajeros se decantan no solo por viajar largas temporadas de verano, sino que apuestan por viajes más cortos a distintos destinos con un propósito nuevo.
La parte gastronómica es una de las que más atrae a extranjeros a España. Muchas regiones que quizá antes no resultaban tan populares como pueden ser la zona de La Rioja, León, Valladolid, etc. están aumentando el número de turistas que viajan más con el paladar que con los ojos. El vino está ayudando a que estas regiones evolucionen y cuenten con mayor explotación. Es cierto que Francia sigue siendo, para muchos, el paraíso vinícola de Europa. Pero, poco a poco, estamos ganando terreno, ya que no es ninguna novedad que el vino español es una exquisitez para los que tienen un buen beber.

El deporte mueve montañas
Y ya que hablamos de tendencias por qué no mencionar la parte que atrae a masas sin importar la época del año. Los deportes son una de las tendencias que aunque han ido aumentando, nunca han dejado de ser menos relevantes. Los partidos del mundial, la Eurocopa, la Champions League, atraen a infinidad de turistas que se alojan en los hoteles de los alrededores, no siempre céntricos a las zonas históricas de las ciudades, de los estadios.
Esto supone una oportunidad extraordinaria para aquellos que quieran ofrecer paquetes, por ejemplo, de habitación y entradas al partido. O alojamiento con transporte gratuito al estadio y comida para llevar. Las oportunidades que ofrece son infinitas en este caso en particular. Y hablo también de tenis, ciclismo, motos, Fórmula 1, los maratones, las carreras solidarias, etc. Seguro que a los propios hoteles se les ocurren muchas más pero, ¿realmente se plantean utilizarlas como estrategia para vender más habitaciones? Ese es el quid de la cuestión.

Turismo ‘sostenible’
Pero lo que realmente quiero comentar es la parte de sostenibilidad. El poder de hacer el ‘bien común’ cada vez es mayor. Hace 50 años era impensable tener basuras de distintos tipos de reciclaje en casa: cristal, plástico, cartón, comida e incluso ropa. Las personas, o al menos muchas de ellas, se preocupan por hacer las cosas de una forma que ayude al mundo en el que vivimos a no empeorar. ¿Qué tiene que ver esto con la hostelería? La verdad es que mucho.
Los hoteles ‘eco’, ‘sostenibles’, ‘hechos con elementos reciclables’ tienen éxito por eso, porque venden un mensaje que es: disfruta ayudando al medio ambiente y, para muchos, esa es la clave de sus viajes. En España este tipo de turismo cada vez tiene más éxito.
Antes, las granjas solo las visitaban los niños en una excursión con el colegio, mientras que ahora son los padres los que disfrutan de sus vacaciones en familia ayudando a cultivar distintos tipos de vegetales, dar de comer al ganado o aprender recetas típicas en cursos de cocina que se realizan en los hoteles y casas rurales en lugares como Cantabria o Extremadura.
Especialmente durante los viajes de fin de semana largos o en vacaciones cortas, los hoteles reciben a huéspedes que buscan descansar y crear recuerdos inolvidables de una estancia especial y única. Por eso, es esencial no centrarse solamente en un tipo de viajero ya que, como vemos, no solo existe un tipo de turismo, ya no.

 

 

Fuente: Marco Rosso, director regional en España para SiteMinde

 

 

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